RIJKSMUSEUM - Museo del Reino, Amsterdam.


Maria Juliana Ramirez – Yefrin Marin – David Vera Sora

Proyecto Vertical de Forma 2024-II

Universidad Nacional de Colombia 

Historia del Rijksmuseum: 


Orígenes: La Nationale Kunstgalerij (1800)  

El 19 de noviembre de 1798 el gobierno decidió establecer un museo nacional según el modelo francés. Concebido como un "proyecto de prestigio" para inspirar el sentimiento patriótico, también ofrecería un lugar para almacenar objetos importantes.  El proyecto comenzó con la creación de la Nationale Kunstgalerij  cuya sede fue el Palacio de Frederik Hendrik en Huis ten Bosch, en La Haya. Este primer museo nacional (conocido como Galería Nacional de Arte) se fundó para preservar y exhibir el patrimonio artístico del país, reuniendo más de 200 pinturas y objetos históricos tanto de las colecciones de los estatúderes como de instituciones nacionales (algunas desaparecidas) como la Compañía Holandesa de las Indias Orientales.  

De la Haya a Ámsterdam (1808)  

Bajo el reinado de Luis Bonaparte, el hermano de Napoleón Bonaparte y rey de Holanda, la colección fue trasladada a Ámsterdam en 1808. Se instaló en el Palacio Real de la Plaza Dam, marcando el inicio de una nueva etapa en la historia del museo. Luis Bonaparte buscaba centralizar el arte y la cultura en la capital económica y cultural del país, lo que también fortaleció el estatus de Ámsterdam como ciudad clave en Europa. 

Fundación del Edificio Actual: Pierre Cuypers (1885) 

Con grandes galerías de arte en toda Europa, los Países Bajos merecían un edificio de museo nacional propio. Eso abrió el camino para construir algo nuevo.  

Pierre Cuypers fue elegido para ser el arquitecto, y diseñó el Rijksmuseum en un estilo historizante, mezclando elementos góticos y renacentistas con una gran cantidad de simbolismo nacional. Después de años de debate (el diseño era demasiado medieval, demasiado católico y no lo suficientemente holandés a los ojos de muchos), la construcción comenzó en 1876. Finalmente, el 13 de marzo de 1885 se trasladó a su actual ubicación, la Museumplein (Plaza de los Museos) en Ámsterdam. El diseño definitivo del Rijksmuseum como lo conocemos hoy fue encargado en el siglo XIX. En 1885, el arquitecto Pierre Cuypers culminó la construcción de un edificio monumental en estilo neogótico, combinando elementos góticos con detalles renacentistas y ornamentaciones que integraban referencias tanto a la historia de los Países Bajos como a la religión y la cultura. 

El edificio, desde su inauguración, sirvió como símbolo nacional, albergando no solo las colecciones artísticas más importantes del país, sino también objetos históricos que narraban la evolución de la nación. 


Transición hacia lo Moderno: Cruz y Ortiz (2003-2013) 

A comienzos del siglo XXI, el Rijksmuseum necesitaba una renovación que lo adaptara a las demandas de un público moderno. Los arquitectos sevillanos Cruz y Ortiz lideraron una transformación integral del museo entre 2003 y 2013. Aspectos claves de este proyecto incluyen: 

  • La restauración de elementos arquitectónicos originales de Cuypers. 
  • La creación de una entrada centralizada para mejorar la accesibilidad. 
  • La reorganización de los espacios interiores para optimizar la experiencia del visitante y facilitar la circulación. 
  • La adición de nuevas instalaciones, como el pabellón asiático, que ampliaron la capacidad de exhibición y ofrecieron un espacio para colecciones específicas. 

Relación con el entorno 

Desde su fundación, el museo ha interactuado con el tejido urbano de Ámsterdam. El museo responde a un plan urbano de conexión entre dos zonas de Amsterdam. La zona correspondiente al casco antiguo conde terminan los canales de la ciudad, situado al norte, y los nuevos desarrollos urbanos donde empieza la extensión de Ámsterdam hacia el sur. 


Blasco, J. A. (n.d.). Cómo se forjó la vieja Amsterdam (y sus canales).  

Durante el diseño de Cuypers, establece una intervención urbana en el lado sur donde diseña las calles a manera de tridente generando una gran apertura frente al museo y proyectándola hacia la trama urbana de la ciudad. Esto le permitió al arquitecto generar una calle interna compuesta por un "pasaje" que atraviesa horizontalmente el edificio de norte a sur y divide el museo en dos partes enfatizando la simetría del edificio y cumpliendo su propósito de gran puerta hacia la ciudad. 

Este pasaje es una de las características arquitectónicas más distintivas e innovadoras del edificio. Diseñado como una vía abierta que atraviesa el corazón del museo, este espacio no solo tiene una función práctica de conectividad urbana, ya que permite que tanto visitantes como transeúntes experimenten el edificio sin necesidad de ingresar a las galerías, subrayando la accesibilidad y la integración del museo en la vida urbana. Anteriormente, se permitía el acceso vehicular pero debido a que las vibraciones ocasionadas por los vehiculos podrían afectar las colecciones del museo, se optó por permitir solo el paso de bicicletas y peatones. 

El Passageway también tiene un profundo significado simbólico. Representa la idea de que el Rijksmuseum no es un lugar cerrado ni elitista; es un espacio que pertenece a la ciudad y sus habitantes, incluso a aquellos que no entran al museo, ya que les ofrece una experiencia arquitectónica que refuerza la importancia del Rijksmuseum como parte integral de la ciudad de Ámsterdam. 

El pasaje es esencialmente un túnel cubierto de gran altura que destaca por su diseño gótico, con arcos elevados y detalles ornamentales que recuerdan a las catedrales medievales. El techo está decorado con intrincados detalles que evocan el carácter artístico del museo, mientras que las amplias entradas en ambos extremos del pasaje invitan a la circulación libre y continua. 

Los Jardines: Museo al aire libre.  

Cuypers quería hacer de los jardines un "museo al aire libre", mostrando partes de estructuras históricas que estaban amenazadas de demolición, pero que son parte esencial de la evolución del país, como por ejemplo, la puerta Berg de la ciudad de Deventer. Los jardines son un monumento nacional. Cerradas por una valla de hierro forjado de 1 km y son de libre acceso durante el día. 

La construcción de los jardines se inició en abril de 1885 y se terminó en 1916. Cada una de las cuatro partes del jardín tiene su propio carácter, definido por un cierto período de estilo. La parte occidental y oriental fueron hechas en estilo renacentista, la parte sur en estilo francés-clasicista, la parte sureste en un estilo rural. Los dos jardines delanteros en el lado de la Stadhouderskade recibieron un diseño geométrico simple.

Las obras de arte expuestas no son estacionarias; Cambian anualmente, manteniendo un atractivo fresco. Cada verano, el jardín se dedica a exhibir obras centradas en un artista de renombre o en un tema específico, invitando a los visitantes a embarcarse en un viaje artístico a través del tiempo y el espacio.

 

El Museo - Intervención 

El Rijksmuseum es un conjunto de diferentes edificios cuyo programa se complementa con el principal del museo. Cuenta con el edificio principal, el pabellón asiático, el ala Philips, una Villa, una escuela de dibujo, y un Atelier. 

El edificio "ha tenido que pagar un precio muy alto por su rol como conector urbano entre la ciudad existente y el nuevo desarrollo hacia el sur". (Cruz Y Ortiz Arquitectos | Rijksmuseum, 2019) Los arquitectos españoles tuvieron que solventar la ausencia de una sala lo suficientemente grande para recibir a la gran cantidad de visitantes anuales, al mismo tiempo que introducían nuevos servicios museísticos, como zonas de información, tiendas y cafeterías. La necesidad de más espacio impulsó la ampliación de los patios del edificio original, los cuales fueron cerrados, lo que resultó en una pérdida de luz natural. Cruz y Ortiz abrirán ambos patios para permitir más luz y crear un acceso nuevo y único, manteniendo los carriles públicos para bicicletas. El diseño incorpora una escalera abierta en la entrada a la cúpula, que guiará a los visitantes a un amplio vestíbulo central situado debajo del nivel de la calle, conectando las alas este y oeste del edificio. La ampliación también simplificará el recorrido del museo, que se había convertido en un laberinto y una pesadilla para los visitantes. 


El diseño del Rijksmuseum se planteó para responder a las demandas de un programa arquitectónico moderno, adaptado a las dinámicas contemporáneas. Para ello, se introdujo un basamento en el nivel subterráneo, que alberga funciones esenciales como áreas comerciales, servicios y puntos de acceso controlado. Este nivel permite un flujo libre para el público general mientras regula el acceso a las zonas específicas del museo.

El zócalo, ubicado bajo la planta baja, se diseñó para ser visualmente discreto desde el nivel del peatón, aunque su presencia se percibe gradualmente a medida que los visitantes exploran el espacio. Este enfoque resalta el valor de la estructura original, que se presenta como protagonista en el primer contacto visual, mientras que las adiciones modernas se descubren de manera progresiva, integrándose con respeto a la preexistencia arquitectónica. Este equilibrio entre lo histórico y lo contemporáneo resalta el valor del edificio original, al tiempo que satisface las necesidades actuales.


Circulación 



Desde las dos entradas principales ubicadas en el pasaje, los visitantes descienden hacia el nuevo vestíbulo, un espacio renovado y bien iluminado que conecta ambas alas del museo a través de un paso situado a 4.80 metros por debajo del pasaje. Las exposiciones del nivel 0 se acceden a través de los espacios intermedios (resaltados en azul), los cuales también conducen a los servicios (resaltados en amarillo) y a las escaleras secundarias (resaltados en rojo), que permiten el acceso al nivel 1. Tanto en el nivel 0 como en el nivel 1, para completar el recorrido por el piso, es necesario regresar al espacio principal (descendiendo de nivel, en caso de estar en el nivel 1), dirigirse hacia la otra mitad del piso y acceder nuevamente a los espacios a través de los espacios intermedios o las escaleras. Finalmente, en el nivel uno se encuentran las escaleras principales (resaltadas en morado) originales del edificio que dirigen al nivel 2, en donde el programa del museo se conecta creando una circulación continua. 

Nuevas adiciones – El Chandelier. 

El amplio espacio generado al abrir y conectar los patios integra todas las funciones necesarias para recibir a los visitantes, configurando un área imponente que está a la altura de la majestuosidad del edificio. Este hall, al que se accede desde el pasaje, actúa como punto de partida para los recorridos hacia las zonas expositivas, estableciendo conexión con las grandes escaleras originales. 

(Cruz Y Ortiz Arquitectos | Rijksmuseum, 2019)  

En este nuevo espacio se ha optado por el uso de piedra caliza. Los patios, cuyo suelo presenta una ligera inclinación, se unen bajo el pasaje, mientras que sobre cada uno de ellos se han instalado estructuras suspendidas, los llamados "chandeliers", diseñadas con propósitos acústicos y de iluminación.  

Estos candelabros parecen una gran pantalla que consta de tres anillos, cada uno de los cuales está equipado con aproximadamente seiscientos treinta deflectores hechos de material de lámina acústica.  

El Pabellón Asiático 

El pabellón asiático se ha situado al sur, en una parte del jardín casi olvidada, en el ángulo entre el Philips Wing y el edificio principal. La planta irregular y el techo inclinado se originan como una respuesta a la estrechez del lugar y una manera de relacionarse con las fachadas adyacentes. El edificio se reflejará en un estanque rectangular, enfatizando su carácter autónomo como una estructura independiente dentro del jardín. El pabellón cuenta con dos niveles: uno más reducido que se eleva sobre el terreno y otro subterráneo, alineado con la base del estanque. La fachada orientada al este ofrece una vista parcial de la colección desde el exterior. Las fachadas del pabellón han sido revestidas con la misma piedra empleada en las intervenciones realizadas en los patios y en el edificio de entrada.  



(Cruz Y Ortiz Arquitectos | Pabellón De Arte Asiático Del Rijksmuseum, 2019) 

Edificio de la entrada – Tekkenschool 

El Atelier  

El Atelier Building, dedicado a los talleres de restauración del Rijksmuseum, fue una pieza clave en la renovación del Museo Nacional de Ámsterdam. Dado que el edificio principal se reservó exclusivamente para la exposición de la colección, surgió la necesidad de trasladar otras funciones, lo que motivó la construcción de este nuevo espacio. Este edificio alberga talleres especializados en la restauración de pinturas, mobiliario, tejidos, modelos de barcos, plata y porcelana. 


(Cruz Y Ortiz Arquitectos | Instituto Holandés De Patrimonio Cultural En El “Ateliergebouw,” n.d.) 

Ubicado en una parcela vecina al museo, al otro lado de Hobbemastraat, su diseño se adaptó a las restricciones monumentales de los edificios circundantes. El solar, con fachadas hacia Hobbemastraat y Honthorstraat, estaba parcialmente ocupado por el antiguo edificio del Veiligheidsinstituut, diseñado por Cuypers. Aunque todo el edificio gozaba de protección monumental, solo se conservó la parte más significativa, mientras que los talleres fueron demolidos. El proyecto se integró cuidadosamente en su entorno, utilizando un diseño con tejados en sierra que permiten iluminación natural a través de lucernarios orientados al norte. Este enfoque funcional y contextual resalta su armonía con la manzana, más que con el estilo del resto del museo. 

Programa y Espacios del Museo 

El programa del museo está organizado cronológicamente, destacando las distintas épocas de la historia con un enfoque en el estilo de vida europeo. El segundo piso, considerado el corazón del museo, está dedicado exclusivamente al Siglo de Oro Neerlandés, resaltando a sus artistas más destacados y sus obras más emblemáticas. 

Nivel 0 – Colecciones especiales, 1100-1600 

Cada piso del museo está dividido en alas, organizadas cronológicamente, y cada una de ellas representa una época diferente de la historia. 

Las Colecciones Especiales incluyen objetos inusuales provenientes del rico patrimonio del Rijksmuseum. Por ejemplo, colecciones completas de platería en miniatura, instrumentos musicales, reliquias patrióticas, cajas y estuches, gemas, moda, diapositivas de linterna mágica, vidrio, porcelana, una impresionante armería y una gran cantidad de modelos de barcos. Cada medio año, el Rijksmuseum presenta una nueva exhibición de su extensa colección de trajes. (Special Collections - Rijksmuseum, n.d.) 

La fe cristiana era omnipresente en la Alta Edad Media, una época en la que el arte y la religión estaban profundamente entrelazados. En el siglo XV, surgió un renovado interés por la Antigüedad Clásica. Posteriormente, la Reforma y el auge del Humanismo transformaron radicalmente la cosmovisión medieval. (Middle Ages and Renaissance - Rijksmuseum, n.d.) 

Nivel 1 – Siglo XVIII y XIX 

Los Países Bajos, que ya no eran una potencia mundial, invertían sus beneficios en posesiones como hermosas casas. En el siglo XVIII, el interior se convirtió en un foco de gran interés. El período se caracterizó por el refinamiento y el cultivo del buen gusto. Estos se manifestaron particularmente en el dominio interior, con objetos de artes y oficios virtuosos y retratos personales. (The 18th Century - Rijksmuseum, n.d.) 

En el siglo XIX, los Países Bajos se establecieron como un reino, lo cual sigue siendo hoy en día, y fueron testigos de importantes avances científicos que llevaron a una modernización a gran escala. El metro, el kilogramo y la fotografía fueron introducidos en este período. La pintura despegó y se volvió cada vez más individualista a medida que avanzaba el siglo. (The 19th Century - Rijksmuseum, n.d.) En esta ala se encuentran también tres de las obras más visitadas del museo, incluyendo el autorretrato de Vincent Van Gogh.  

Nivel 2- Siglo de Oro Neerlandés 

En este nivel, más de treinta galerías están dedicadas a la gloria de la Edad de Oro de los Países Bajos, cuando la joven república mercantil vivió su apogeo como líder mundial en comercio, ciencia y erudición, así como en el arte de la guerra y las bellas artes. 

Para entender la importancia de lo que representa este piso, es necesario explicar a detalle los tres espacios principales que lo componen: El Gran Hall, la Galería de Honor y la Guardia Nocturna. 

Gran Hall 

El Gran Hall comprende un vasto espacio con un piso de mosaicos incrustados, paredes cubiertas con cuadros pintados y vidrieras, y se extiende por encima con un techo abovedado decorado. 


Este Hall puede considerase como una obra maestra de Pierre Cuypers. Cada elemento está cuidadosamente pensado para enfatizar la gloria de la historia y el arte neerlandés. Por ejemplo, las vidrieras representan las tres artes más preciosas para el arquitecto: La pintura, a la izquierda, la arquitectura al centro, y la escultura a la derecha.  De igual forma, los mosaicos pintados en los arcos son una personificación de los ideales supremos como la caridad, la fé y la justicia. 

La Galería de Honor 

La Galería de Honor es un corredor extenso dirigido hacia un claro punto focal: la Galería de la Guardia Nocturna. En las alcobas laterales se exhiben obras maestras de los grandes artistas del siglo XVII.  

Enmarcando las alcobas, hay vigas de hierro fundido inscritas con los nombres de los famosos pintores de la época. Las secciones de pared semicirculares arriba muestran los escudos de armas de las once provincias de los Países Bajos y sus respectivas capitales. (Eregalerij, n.d.)  


The Milkmaid (izquierda) y Little Street (derecha) Johannes Vermeer (1632–1675), oil on canvas, c. 1660.  

La Guardia Nocturna 

La Galería de la Guardia Nocturna fue especialmente diseñada para exhibir el famoso retrato de la guardia cívica de Rembrandt, una pintura que ha quedado en la historia como el punto de inflexión en su carrera y como el ejemplo más destacado de su genio creativo.  

El diseño de la Galería de Honor se puede comparar con una catedral gótica, donde la galería actúa como la nave de una iglesia, con sus alcobas dedicadas a los artistas en lugar de a los santos. Al igual que en una iglesia, donde el altar mayor ocupa el lugar más importante al final de la nave, en el museo, el espacio central está reservado para la obra maestra de Rembrandt, La Guardia Nocturna, que ocupa el punto culminante de la galería, destacándose como el "altar" del arte en este santuario cultural. 

La Guardia Nocturna es tan importante para Países Bajos porque simboliza la independencia y el auge del país durante su Siglo de Oro, representando a la guardia cívica como un emblema de fuerza y autonomía. Artísticamente, la obra revolucionó el retrato grupal con su innovadora composición dinámica, mostrando la habilidad única de Rembrandt para capturar la psicología de los personajes. Además, es un ícono cultural y patrimonial, siendo una de las piezas más importantes del Rijksmuseum, tanto así que, en 1934, la obra tenía su propia salida de emergencia en caso de que el museo estuviera en riesgo. (10 Things About the Great Hall, Gallery of Honour, and Night Watch Gallery, n.d.) 

En años recientes se hizo una operación para restaurar la obra de Rembrandt y sacar la foto más grande y detallada jamás tomada de una obra de arte. Tiene un tamaño de 717 gigapíxeles, o 717,000,000,000 píxeles. Esto se está haciendo con precisión microscópica ante los ojos del público en una cámara de vidrio especialmente diseñada en el Rijksmuseum bajo el nombre de Operación Guardia Nocturna. 

El resultado de la foto y resultados sobre la investigación se pueden encontrar en:  Ultra high resolution photo. (n.d.). Rijksmuseum.nl. https://www.rijksmuseum.nl/en/whats-on/exhibitions/operation-night-watch/story/ultra-high-resolution-photo 

Nivel 3 - Siglo XXI

El tercer piso sólo se puede acceder a través de las escaleras principales. Con pinturas, muebles, fotografías, carteles, películas, objetos históricos e incluso un avión de la propia colección del Rijksmuseum, las exhibiciones también incluyen importantes préstamos de museos de los Países Bajos y del extranjero. En conjunto, ofrecen una ventana a la historia cultural de un país moderno durante el último siglo.

Otros espacios



Conclusiones 

Es importante entender la sensibilidad que se requiere al intervenir en una obra existente. Como explican Cruz y Ortiz, la arquitectura permite hacer cambios sutiles que se integran de manera natural al diseño original, sin crear contrastes excesivos ni intervenciones que intenten destacarse por sí solas. Este tipo de alteraciones, en muchos casos, puede generar tensiones con lo antiguo. Por lo tanto, una intervención exitosa debe ser discreta, respetuosa y capaz de establecer un equilibrio entre lo nuevo y lo viejo, preservando la esencia de la obra original mientras se incorpora lo moderno. 


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